Tu zona íntima tiene su propio clima… y el pH vaginal es quien maneja el termostato

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El pH vaginal no suele ser tema de conversación, pero debería. Detrás de ese número —que parece sacado de un laboratorio— se esconde parte del equilibrio que protege tu zona íntima, previene infecciones y acompaña tu bienestar diario.
En esta guía te contamos cómo funciona ese sistema de defensa tan pequeño como sofisticado, y cómo mantenerlo en su punto justo sin necesidad de complicarse ni obsesionarse.

¿Qué es el pH vaginal? Una comprensión profunda pero sencilla

El pH vaginal mide cuán ácido o alcalino es el ambiente interno. En la escala de 0 a 14, el 7 es neutro (como el agua). Menos de 7: terreno ácido. Más de 7: alcalino. En condiciones normales, el pH de una mujer en edad fértil oscila entre 3.8 y 4.5. Puede parecer poco, pero ese margen minúsculo es lo que mantiene todo en orden. Esa acidez es el idioma natural del cuerpo: el resultado de un ecosistema de bacterias, hormonas y mucosa trabajando al unísono. No hay casualidad, hay ingeniería biológica.

El origen de la acidez vaginal

Esa acidez viene de una alianza silenciosa entre tus bacterias y tus hormonas. El 90 % de las bacterias que habitan una vagina sana son Lactobacillus, y lejos de ser un enemigo microscópico, son el equipo de seguridad del cuerpo. Las especies más habituales —L. crispatus, L. iners, L. gasseri y L. jensenii— se alimentan del glucógeno que las células del epitelio vaginal almacenan gracias al estrógeno.
El proceso es digno de un laboratorio: la enzima α-amilasa descompone ese glucógeno en maltosa y maltotriosa, que los lactobacilos fermentan en ácido láctico. Resultado: un pH perfecto para ti, pero hostil para casi cualquier patógeno.
Y como si fuera poco, estos lactobacilos también producen peróxido de hidrógeno (H₂O₂) y bacteriocinas, su propio kit antibacteriano natural. Tres defensas que trabajan en equipo para mantener el equilibrio sin que tú tengas que mover un dedo.

Variaciones del pH según la edad

El pH vaginal no es constante a lo largo de la vida de una mujer:

  • Prepuberal: pH más alto (>4.5), con predominio de bacterias anaerobias y menos lactobacilos

  • Edad reproductiva: pH 3.8-4.5, con dominancia de Lactobacillus

  • Perimenopausia y postmenopausia: pH puede aumentar por encima de 4.5 e incluso alcanzar 5-6, debido a la disminución de estrógeno que reduce el glucógeno vaginal y, consecuentemente, los lactobacilos

pH vaginal

La importancia del pH vaginal: Funciones críticas para la salud

1. Protección contra infecciones vaginales: El escudo natural

El pH vaginal funciona como una contraseña biológica: si alguien cambia los números, el sistema se desajusta.

Protección contra la vaginosis bacteriana (VB):

La vaginosis bacteriana es la infección vaginal más común en Estados Unidos, y está íntimamente relacionada con el pH vaginal. Cuando el pH se eleva por encima de 4.5, se crea un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias anaerobias asociadas con VB, incluyendo Gardnerella vaginalis (que puede representar hasta el 29% de las bacterias en mujeres con VB), Prevotella (13%), Atopobium vaginaeMegasphaera, y bacterias asociadas a VB como BVAB1 y BVAB2.

Los síntomas característicos de la VB incluyen un olor vaginal «a pescado», flujo grisáceo o blanco homogéneo, y malestar pélvico. Un pH vaginal superior a 4.5 es uno de los criterios diagnósticos principales.

Protección contra infecciones por hongos:

Las infecciones por Candida son un clásico recurrente, pero con un giro curioso: el pH vaginal suele mantenerse normal (menor de 4.5).
Lo que falla no es el número, sino el reparto interno de bacterias. Cuando se descompensa, Candida albicans aprovecha el hueco y se multiplica.
El resultado: picor, ardor y ese flujo espeso tipo requesón que todas las ginecólogas reconocen a metros. Ocurre en un 75 % de las mujeres alguna vez en la vida. Así de común, así de molesto.

La condición de citólisis vaginal:

Una condición menos conocida llamada citolisis vaginal o «síndrome de sobrecrecimiento de lactobacilos» puede ocurrir cuando hay un exceso de Lactobacillus, causando un pH excesivamente bajo (≤3.8). Esto produce síntomas similares a las infecciones por levaduras, como picazón, ardor y flujo blanco, pero requiere un tratamiento completamente diferente.

2. Mantenimiento de la flora vaginal saludable: Un ecosistema complejo

La vagina alberga más de 200 especies bacterianas, constituyendo el segundo ecosistema bacteriano más diverso del cuerpo después del intestino. Este ecosistema se conoce como microbioma vaginal.

Composición de un microbioma saludable:

Investigadores han identificado diferentes tipos de comunidades vaginales, conocidas como Estados Comunitarios (Community State Types o CST). En mujeres sanas:

  • CST I: Dominado por L. crispatus

  • CST II: Dominado por L. gasseri

  • CST III: Dominado por L. iners

  • CST V: Dominado por L. jensenii

  • CST IV: Microbioma diverso con menor presencia de lactobacilos y mayor proporción de bacterias anaerobias

Aproximadamente el 73% de las mujeres tienen microbiomas dominados por Lactobacillus, mientras que el 27% presentan comunidades más diversas (CST IV). Es importante destacar que algunas mujeres sanas, particularmente de origen afrodescendiente y latinoamericano, pueden tener naturalmente un microbioma más diverso sin síntomas patológicos.

El papel protector del microbioma:

Un microbioma dominado por Lactobacillus produce menos citoquinas inflamatorias y ofrece mayor protección contra infecciones de transmisión sexual (ITS), VIH, y complicaciones del embarazo.

3. Fertilidad: El pH como factor crítico para la concepción

El pH vaginal ejerce una influencia directa sobre la capacidad reproductiva de una mujer.

El dilema del pH y los espermatozoides:

Existe una paradoja interesante: mientras que el ambiente vaginal naturalmente ácido (pH 3.8-4.5) protege contra infecciones, los espermatozoides requieren un ambiente más alcalino para sobrevivir y mantener su motilidad óptima.

Los espermatozoides prosperan en un pH entre 7.0 y 8.5. Cuando el pH vaginal cae por debajo de 6.0, la motilidad espermática disminuye significativamente. Un ambiente excesivamente ácido puede dañar las membranas de los espermatozoides y reducir drásticamente su viabilidad.

La solución natural del cuerpo:

El semen tiene un pH alcalino entre 7.2 y 8.0, lo que ayuda a neutralizar temporalmente la acidez vaginal y proteger a los espermatozoides durante su tránsito inicial. Además, durante la ovulación, el moco cervical se vuelve más alcalino (pH 7-12), creando un ambiente más favorable para la supervivencia espermática que puede durar hasta 48 horas.

Impacto del desequilibrio del pH:

Un pH vaginal constantemente elevado (>4.5), asociado con condiciones como VB, puede aumentar el riesgo de infertilidad, enfermedad inflamatoria pélvica, y transmisión de ITS. Por el contrario, un pH excesivamente bajo puede crear un ambiente hostil que impide la concepción exitosa.

4. Embarazo y parto: Protección para madre y bebé

Durante el embarazo, el pH vaginal adquiere una importancia aún mayor debido a su papel en la protección fetal y el desarrollo gestacional adecuado.

Adaptaciones durante el embarazo:

El embarazo induce cambios significativos en el microbioma vaginal:

  • Aumento de estrógeno:Los niveles elevados de estrógeno durante el embarazo incrementan el depósito de glucógeno en el epitelio vaginal, lo que favorece el crecimiento de lactobacilos

  • Mayor estabilidad: El microbioma vaginal se vuelve más estable durante el embarazo, con menor variabilidad en la composición bacteriana

  • pH reducido: Muchas mujeres experimentan una disminución del pH al inicio del embarazo debido al aumento de lactobacilos

Protección contra complicaciones:

Un pH vaginal saludable durante el embarazo protege contra:

  • Parto prematuro: Un pH vaginal superior a 5.0 se ha asociado con un riesgo tres veces mayor de trabajo de parto prematuro. Los estudios muestran que el tamizaje regular del pH vaginal puede reducir significativamente los nacimientos prematuros antes de las 37 semanas y los nacimientos extremadamente prematuros antes de las 32 semanas.

  • Bajo peso al nacer: El pH vaginal alterado se asocia con mayor riesgo de bebés con peso inferior a 2500g

  • Ruptura prematura de membranas: El desequilibrio del microbioma puede debilitar las membranas amnióticas

  • Infecciones ascendentes: Un pH elevado permite que bacterias patógenas asciendan al útero, potencialmente infectando al feto

Influencia en el trabajo de parto:

Investigaciones recientes sugieren que el pH vaginal puede influir en la eficacia de la maduración cervical durante la inducción del parto. Mujeres con pH vaginal ≤4.5 experimentan una maduración cervical más rápida, menor tiempo hasta el parto activo, y mayor probabilidad de parto vaginal en comparación con aquellas con pH >4.5.

Tamizaje durante el embarazo:

Dada la importancia del pH vaginal en los resultados del embarazo, algunos expertos recomiendan el tamizaje regular del pH vaginal durante el control prenatal, especialmente en mujeres con factores de riesgo de parto prematuro.

Factores que pueden alterar el pH vaginal: Disruptores del equilibrio

Múltiples factores internos y externos pueden perturbar el delicado equilibrio del pH vaginal.

1. Uso de antibióticos: El arma de doble filo

Los antibióticos, aunque esenciales para tratar infecciones bacterianas, pueden tener efectos colaterales no deseados en el microbioma vaginal.

Mecanismo de disrupción:

Los antibióticos sistémicos no discriminan entre bacterias «buenas» y «malas». Cuando se toman antibióticos orales para tratar infecciones en otras partes del cuerpo, también pueden eliminar o reducir significativamente las poblaciones de Lactobacillus en la vagina. Esta pérdida de lactobacilos beneficiosos puede:

  • Elevar el pH vaginal por encima de 4.5

  • Crear un ambiente propicio para el sobrecrecimiento de levaduras (Candida)

  • Permitir la proliferación de bacterias anaerobias asociadas con VB

Estrategias de mitigación:

Para minimizar el impacto de los antibióticos en la flora vaginal:

  • Tomar probióticos que contengan cepas de Lactobacillus (especialmente L. rhamnosus GR-1 y L. reuteri RC-14) durante y después del tratamiento antibiótico.

  • Completar el curso completo de antibióticos según lo prescrito.

  • Consultar con el médico sobre opciones de tratamiento que minimicen el impacto en la flora vaginal.

2. Cambios hormonales: Los reguladores maestros del ecosistema vaginal

Las hormonas, particularmente el estrógeno y la progesterona, ejercen una influencia profunda sobre el pH vaginal a lo largo del ciclo de vida de una mujer.

Durante el ciclo menstrual:

El pH vaginal fluctúa naturalmente durante el ciclo menstrual:

  • Fase folicular: El pH tiende a ser más bajo debido a los niveles crecientes de estrógeno que estimulan la producción de glucógeno

  • Ovulación: El moco cervical se vuelve más alcalino para favorecer la supervivencia espermática

  • Fase lútea:Los niveles elevados de progesterona pueden alterar ligeramente la composición del microbioma, potencialmente aumentando el pH

  • Menstruación: La sangre menstrual tiene un pH neutro de aproximadamente 7.2-7.4, lo que eleva temporalmente el pH vaginal. Este cambio puede permitir un aumento temporal de bacterias anaerobias

Durante el embarazo:

El embarazo generalmente estabiliza el microbioma vaginal y puede reducir el pH debido al aumento sostenido de estrógeno.

Durante la menopausia:

La menopausia representa un cambio dramático en el ambiente vaginal:

  • La disminución de estrógeno reduce el glucógeno en el epitelio vaginal

  • Los niveles de Lactobacillus disminuyen significativamente

  • El pH vaginal puede aumentar por encima de 5.0 o incluso 6.0

  • Aumenta el riesgo de atrofia vaginal, sequedad e infecciones

La terapia de reemplazo hormonal con estrógeno puede ayudar a restaurar el pH vaginal normal y aumentar las poblaciones de Lactobacillus.

3. Higiene inadecuada: Menos es más

Paradójicamente, los intentos excesivos de «limpiar» la vagina pueden alterar significativamente su equilibrio natural.

El problema con las duchas vaginales:

Las duchas vaginales implican introducir soluciones líquidas (típicamente agua con vinagre o productos comerciales) en el canal vaginal. A pesar de que aproximadamente el 20% de las mujeres estadounidenses entre 15 y 44 años practican duchas vaginales, esta práctica conlleva riesgos significativos:

  • Alteración del pH vaginal: Las duchas vaginales pueden elevar drásticamente el pH vaginal, eliminando el ambiente ácido protector

  • Eliminación de bacterias beneficiosas: Las duchas eliminan mecánica y químicamente los lactobacilos protectores

  • Mayor riesgo de infecciones:Las mujeres que practican duchas vaginales tienen 5 veces más probabilidades de desarrollar VB, y también presentan mayor riesgo de enfermedad inflamatoria pélvica (73% mayor riesgo), infecciones de transmisión sexual, y candidiasis recurrente.

  • Complicaciones del embarazo: Las duchas vaginales se asocian con mayor riesgo de embarazo ectópico (76% mayor riesgo), parto prematuro, y bajo peso al nacer

La capacidad de autolimpieza de la vagina:

La vagina es un órgano autolimpiante. El flujo vaginal natural, compuesto de células descamadas, bacterias beneficiosas y moco vaginal, es el mecanismo de limpieza del cuerpo. Este flujo naturalmente expulsa patógenos y células muertas hacia el exterior.

Productos de higiene inadecuados:

Otros productos que pueden alterar el pH vaginal incluyen:

  • Jabones perfumados o fuertemente alcalinos

  • Toallitas femeninas con químicos irritantes

  • Desodorantes vaginales

  • Espermicidas con nonoxinol-9 pueden irritar la vagina

Recomendaciones de higiene adecuada:

  • Lavar solo la vulva (parte externa) con agua tibia

  • Si se usa jabón, debe ser suave, sin fragancia, y solo en la vulva externa

  • Nunca introducir jabón o productos de limpieza dentro de la vagina

  • Secar suavemente después del lavado

4. Actividad sexual: Impacto temporal pero significativo

La actividad sexual puede afectar temporalmente el pH vaginal de varias maneras.

Efecto del semen:

El semen tiene un pH alcalino de 7.2-8.0, significativamente más alto que el pH vaginal normal. Cuando el semen entra en contacto con el ambiente vaginal:

  • Neutraliza temporalmente la acidez vaginal

  • Crea un ambiente menos ácido que puede favorecer a ciertas bacterias anaerobias

  • Puede desencadenar un episodio de VB, especialmente con exposición repetida

Sin embargo, el cuerpo normalmente restaura el pH vaginal normal dentro de pocas horas después del coito. La exposición repetida al semen puede hacer más difícil que el ambiente vaginal se recupere completamente.

Introducción de nuevos microorganismos:

El contacto sexual puede introducir bacterias de la piel, boca, o área genital de la pareja. Esto puede alterar temporalmente el equilibrio microbiano vaginal.

Irritación mecánica:

La fricción durante el sexo puede causar microtraumas en el tejido vaginal, haciéndolo más susceptible a infecciones.

Prevención del desequilibrio:

Para minimizar el impacto de la actividad sexual en el pH vaginal:

  • Usar condones para prevenir que el semen alcalinice el ambiente vaginal

  • Los condones también protegen contra ITS, que pueden alterar el pH y la flora vaginal

  • Orinar después del sexo para eliminar bacterias de la uretra

  • Evitar duchas vaginales después del sexo

Cómo mantener un pH vaginal saludable: Estrategias prácticas basadas en evidencia

Mantener un pH vaginal equilibrado requiere un enfoque holístico que combine buenas prácticas de higiene, nutrición adecuada, y estilo de vida saludable.

1. Evitar duchas vaginales: Respetar la naturaleza autolimpiante de la vagina

Como se explicó anteriormente, las duchas vaginales son perjudiciales y deben evitarse por completo. La vagina se limpia naturalmente mediante el flujo vaginal. Solo se debe lavar la vulva externa con agua tibia o un jabón suave sin fragancia.

2. Usar ropa interior de algodón: Promover la respirabilidad

La elección del tejido de la ropa interior tiene un impacto directo en la salud vaginal.

Beneficios del algodón:

  • Transpirabilidad: El algodón permite la circulación de aire, reduciendo la acumulación de calor y humedad

  • Absorción de humedad: El algodón absorbe naturalmente la humedad, manteniendo el área seca

  • Hipoalergénico: El algodón 100% es menos probable que cause irritación o reacciones alérgicas

  • Prevención de infecciones: Al mantener el área seca y ventilada, el algodón reduce el riesgo de sobrecrecimiento de levaduras y bacterias

Evitar materiales sintéticos:

Los materiales sintéticos como nylon, poliéster y spandex pueden atrapar calor y humedad, creando un ambiente propicio para infecciones. Si bien ocasionalmente está bien usar ropa interior sintética, el algodón debe ser la elección para uso diario.

Consideraciones adicionales:

  • Cambiar la ropa interior diariamente

  • Evitar usar ropa interior muy ajustada

  • Considerar algodón orgánico si tiene piel sensible

3. Practicar sexo seguro: Protección multifacética

El sexo seguro no solo previene ITS, sino que también ayuda a mantener el equilibrio del pH vaginal.

Uso de condones:

  • Los condones evitan que el semen alcalino altere el pH vaginal

  • Proporcionan protección altamente efectiva contra ITS (VIH, gonorrea, clamidia, sífilis) cuando se usan correcta y consistentemente

  • Los condones de látex, polisopreno y poliuretano son los más efectivos

  • Los condones femeninos (internos) también son efectivos, aunque ligeramente menos que los masculinos

Prácticas adicionales de sexo seguro:

  • Orinar después del sexo para eliminar bacterias

  • Limpiarse suavemente con agua tibia después del sexo

  • Discutir historial sexual e ITS con nuevas parejas

  • Efectuarse pruebas regulares de ITS

  • Nunca ducharse después del sexo, ya que no previene embarazo o ITS y puede propagar infecciones

4. Limitar el uso de antibióticos: Uso prudente

Cuando sea necesario tomar antibióticos:

  • Tomar solo cuando estén médicamente indicados y recetados por un profesional de salud

  • Completar el curso completo según las indicaciones

  • Considerar suplementos probióticos durante y después del tratamiento para ayudar a restaurar la flora vaginal

  • Informar al médico sobre cualquier síntoma vaginal que se desarrolle durante el tratamiento antibiótico

5. Mantener un equilibrio hormonal: Manejo a lo largo de la vida

Durante la edad reproductiva:

  • Mantener un ciclo menstrual regular mediante estilo de vida saludable

  • Discutir con el médico cualquier irregularidad menstrual significativa

Durante la menopausia:

  • Consultar con el médico sobre terapia de reemplazo hormonal si se experimentan síntomas vaginales problemáticos (sequedad, pH elevado, infecciones recurrentes)

  • La terapia con estrógeno vaginal puede ayudar a restaurar el pH vaginal normal y las poblaciones de Lactobacillus

Durante el embarazo:

  • Mantener el control prenatal regular

  • Considerar pruebas de pH vaginal si hay factores de riesgo de parto prematuro

  • Informar inmediatamente cualquier síntoma vaginal inusual al obstetra

6. Dieta equilibrada: Nutrición para el microbioma

Una dieta rica en ciertos alimentos puede apoyar un microbioma vaginal saludable.

Alimentos probióticos:

Los probióticos son microorganismos vivos que confieren beneficios a la salud cuando se consumen en cantidades adecuadas.

Yogur y productos lácteos fermentados:

  • El yogur natural sin azúcar que contiene cultivos vivos de Lactobacillus acidophilus puede apoyar la salud vaginal

  • Buscar productos que indiquen específicamente «cultivos vivos y activos»

  • Evitar yogures con azúcares añadidos, ya que el azúcar puede promover el crecimiento de levaduras

  • Otras opciones incluyen kéfir, productos fermentados

Suplementos probióticos:

Algunos estudios sugieren que los probióticos orales que contienen cepas específicas pueden colonizar la vagina y mejorar el microbioma vaginal:

  • Lactobacillus rhamnosus GR-1 y L. reuteri RC-14 han mostrado beneficios en estudios clínicos

  • Estos probióticos pueden ser especialmente útiles para mujeres que sufren VB recurrente

Sin embargo, es importante notar que muchos probióticos comerciales contienen especies de Lactobacillus que normalmente habitan el intestino (L. acidophilusL. rhamnosus) en lugar de las especies vaginales dominantes (L. crispatusL. iners). La efectividad de los probióticos varía entre individuos.

Consideraciones dietéticas adicionales:

  • Mantener una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y granos integrales

  • Mantenerse bien hidratada

  • Limitar el consumo excesivo de azúcar, que puede promover el crecimiento de levaduras

7. Geles Íntimos: Productos especializados para el cuidado vaginal

Los geles o lavados íntimos están diseñados específicamente para la zona genital externa y ofrecen ventajas sobre jabones regulares.

Características de productos íntimos de calidad:

  • pH balanceado: Formulados para mantener un pH similar al de la vagina (generalmente alrededor de 4.0-4.5)

  • Sin fragancia: Productos sin fragancias artificiales reducen el riesgo de irritación

  • Libres de sulfatos: Evitan surfactantes agresivos como lauril sulfato de sodio (SLS)

  • Hipoalergénicos: Formulados para minimizar reacciones alérgicas

  • Testados ginecológicamente: Productos que han pasado pruebas de seguridad

Ingredientes beneficiados:

Algunos productos íntimos contienen ingredientes que pueden apoyar el ambiente vaginal saludable:

  • Ácido láctico: Ayuda a mantener el pH ácido

  • Prebióticos (como lactitol): Pueden promover el crecimiento de lactobacilos beneficiosos

  • Aloe vera y manzanilla: Ingredientes calmantes que pueden reducir la irritación

Uso adecuado:

  • Aplicar solo en la vulva externa, nunca dentro del canal vaginal

  • Enjuagar completamente

  • Usar solo cuando sea necesario; el agua tibia sola es suficiente para muchas mujeres

Precaución importante:

Aunque los geles íntimos de calidad pueden ser útiles, no son estrictamente necesarios para todas las mujeres. La vagina es autolimpiante, y muchas mujeres pueden mantener una salud vaginal óptima simplemente lavando la vulva externa con agua tibia.

Pruebas de pH vaginal en casa: Monitoreo de la salud vaginal

Para las mujeres que desean monitorear su salud vaginal, las pruebas de pH en casa están disponibles y son relativamente simples de usar.

Cuándo considerar una prueba de pH:

  • Síntomas de infección vaginal (olor inusual, flujo anormal, picazón, ardor)

  • Infecciones vaginales recurrentes

  • Durante el embarazo, especialmente si hay factores de riesgo de parto prematuro

  • Después de tratamiento antibiótico

  • Para diferenciar entre diferentes tipos de infecciones vaginales

Cómo usar kits de prueba de pH en casa:

Los kits de prueba de pH vaginal típicamente incluyen hisopos o tiras de prueba y una tabla de colores:

  1. Lavar las manos completamente

  2. Insertar suavemente el hisopo o tira aproximadamente 1-2 pulgadas en la vagina

  3. Mantener contra la pared vaginal durante 5 segundos

  4. Retirar cuidadosamente sin tocar otras superficies

  5. Comparar el cambio de color con la carta proporcionada

Interpretación de resultados:

  • pH 3.8-4.5: Rango normal saludable

  • pH >4.5: Puede indicar VB, tricomoniasis, o atrofia vaginal

  • pH <3.8: Puede sugerir citolisis vaginal (sobrecrecimiento de lactobacilos)

  • pH normal con síntomas: Puede indicar candidiasis (infección por levaduras), que típicamente ocurre con pH normal

Limitaciones importantes:

  • Las pruebas de pH son una herramienta de detección, no un diagnóstico definitivo

  • No pueden identificar el tipo específico de infección o patógeno

  • No detectan ITS como VIH, clamidia, gonorrea, herpes o VPH

  • Si los resultados son anormales o los síntomas persisten, es esencial consultar a un profesional de salud para evaluación y tratamiento adecuados

Factores que pueden afectar la precisión:

  • Contacto con sangre menstrual

  • Contacto reciente con semen

  • Uso reciente de duchas vaginales o productos vaginales

  • Contaminación con orina

Para obtener resultados más precisos, realice la prueba cuando no esté menstruando y espere al menos 24-48 horas después de la actividad sexual sin protección.

 

En caso de alteración del pH vaginal: Actifemme® Gel Íntimo Fisiológico y Actifemme Gel Íntimo Alcalino

Para situaciones en las que se experimenta una alteración en el pH vaginal, productos como Actifemme Gel Íntimo y Actifemme Gel Íntimo Alcalino pueden ofrecer alivio y restauración del ambiente natural de la zona íntima.

Actifemme® Gel Íntimo Fisiológico

Este producto está formulado para cuidar y mantener la zona íntima femenina, aportando componentes que ayudan a mantener el pH natural. Es adecuado para uso diario y puede ser especialmente útil en momentos en los que el equilibrio del pH vaginal está comprometido.

Actifemme® Gel Íntimo Alcalino

Este gel ha sido diseñado para situaciones donde un pH más alcalino es necesario para equilibrar el ambiente vaginal y evitar la proliferación de la candidiasis. Es útil, por ejemplo, cuando se ha diagnosticado una candidiasis o vaginosis bacteriana, donde el gel alcaliniza el pH para evitar una proliferación.

 

Conclusión

El pH vaginal no es un capricho biológico ni un concepto para memorizar en biología. Es el marcador más fiel de cómo está funcionando tu zona íntima. Mantenerlo entre 3.8 y 4.5 es mantener tu ecosistema interno en paz: con lactobacilos en su sitio, infecciones a raya, fertilidad estable y bienestar general.


Tu cuerpo ya sabe hacerlo, pero necesita que no le pongas obstáculos: evita duchas vaginales, elige ropa interior de algodón, usa productos con pH adaptado y recurre a probióticos o geles íntimos cuando sea necesario.
Y si algo cambia, medirlo en casa puede darte pistas, pero la interpretación —esa, siempre— déjasela a un profesional.
Entender cómo funciona tu pH no es obsesionarse, es escuchar a tu cuerpo en su propio idioma.