Retención de líquidos en la menopausia: cuando el cuerpo confunde falta de agua con exceso
Retención de líquidos en la menopausia: cuando el cuerpo confunde falta de agua con exceso
Durante la menopausia, muchas mujeres sienten que su cuerpo se vuelve un poco más “acuático”. Hinchazón, pesadez, anillos que aprietan… No estás imaginando cosas: cerca del 75 % de las mujeres entre los 45 y 55 años nota cómo el cuerpo empieza a retener líquidos.
Y lo más curioso es que, a veces, el culpable no es el exceso, sino la falta: la deshidratación. Cuando el cuerpo percibe que le falta agua, hace lo lógico (para él): la guarda. Resultado, esa sensación de volumen extra que llega sin invitación.
Todo empieza con una palabra que lo explica casi todo: hormonas.
La bajada de estrógenos y progesterona altera cómo el cuerpo gestiona los líquidos. El sistema linfático y los riñones —nuestros filtros naturales— se ralentizan, y eliminar el exceso se vuelve más difícil. Por eso la hinchazón puede empezar incluso antes de la menopausia, durante la perimenopausia, o repetirse en otros momentos de revolución hormonal como el embarazo o la regla.
A veces el contexto también ayuda poco: menos movimiento, más sal de la cuenta, menos agua de la necesaria… y el sobrepeso, que puede agravar el problema. En España, la menopausia llega en torno a los 51 años, y los hábitos —sí, esos pequeños detalles del día a día— pueden marcar la diferencia entre sentirse ligera o notar el cuerpo “a medio fluir”.
La buena noticia: esto no tiene por qué quedarse así. Con una alimentación equilibrada, buena hidratación, diagnóstico médico y algunos ajustes sostenibles, es posible recuperar la ligereza y el bienestar. Porque el cuerpo cambia, pero sigue sabiendo encontrar su punto de equilibrio.
¿Qué es la retención de líquidos en la menopausia?
Cuando hablamos de retención de líquidos en la menopausia, nos referimos a la acumulación excesiva de agua en diferentes partes del cuerpo, como las piernas, los tobillos o incluso la cara. Este líquido se queda “atrapado” entre las células porque el cuerpo no lo elimina correctamente, lo que causa hinchazón y molestias. Parte de este líquido atrapado es linfa, que normalmente debería ser drenada por el sistema linfático. El edema es la manifestación visible de esta acumulación, y los edemas pueden presentarse en distintas zonas, siendo signos claros de retención de líquidos.
Principales señales para identificarla
Las señales más comunes son:
- Hinchazón en piernas, tobillos y párpados
- Sensación constante de pesadez
- Subida de peso sin cambios en dieta o ejercicio
- Piel brillante o tensa; este es un síntoma característico de la retención de líquidos. La presión sobre los capilares puede contribuir a estos cambios en la piel. Si presionas con el dedo, queda una marca que tarda en desaparecer, lo que puede indicar la presencia de edema.
A veces, esta hinchazón puede afectar toda una pierna o incluso todo el cuerpo. Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden variar entre personas y que en algunos casos pueden indicar un edema más severo, por lo que se recomienda consultar a un médico si aparecen.

Por qué los cambios hormonales influyen
Durante la menopausia bajan los estrógenos, que regulan el equilibrio de agua y sal en el cuerpo. Al bajar, los riñones y el sistema linfático no funcionan igual y se dificulta eliminar el exceso de líquido. La progesterona, otra hormona importante, también baja y esto hace que el cuerpo retenga más sodio, y con él, más agua. Cambios hormonales similares ocurren durante la menstruación y el embarazo, y estos también pueden provocar retención de líquidos.
Además, estas hormonas ayudan a mantener la elasticidad de los vasos sanguíneos. Cuando bajan, los vasos se vuelven menos flexibles y la circulación se complica, lo que también facilita que el agua se acumule en los tejidos. La insuficiencia en el funcionamiento de los vasos sanguíneos puede contribuir a la acumulación de líquidos.
¿Cuánto suele durar la retención?
Suele empezar en la perimenopausia y puede continuar varios años después de la menopausia. Los síntomas suelen empeorar en verano por el calor, ya que los vasos sanguíneos se dilatan y el líquido se acumula más fácilmente.
Factores como la dieta, el ejercicio y el estilo de vida hacen que dure más o menos, y que los síntomas sean más o menos intensos. En algunos casos, la retención de líquidos puede prolongarse dependiendo de la persona y de cada caso particular. Aunque no es una enfermedad grave, puede afectar mucho la calidad de vida.
Principales causas de la retención de líquidos
En esta etapa suceden varios cambios en el cuerpo que favorecen que se acumule líquido. Conocerlos te ayudará a entender qué ocurre y cómo mejorar. A continuación, te presentamos las razones más frecuentes de la retención de líquidos en la menopausia, ya que algunos factores como los cambios hormonales, el sedentarismo o la alimentación pueden influir en su aparición. Además, es importante tener en cuenta que algunas enfermedades, como trastornos cardíacos, renales o hepáticos, pueden ser la causa subyacente de este problema.
Menor producción de estrógenos y progesterona
Los estrógenos y el control del agua
Los estrógenos ayudan a que los riñones eliminen el sodio y el agua que el cuerpo no necesita. Cuando hay insuficiencia de estrógenos, el organismo retiene más líquido, sobre todo en piernas, abdomen y cara.
La progesterona y su efecto diurético
La progesterona ayuda a eliminar el sodio a través de la orina. Al bajar, el cuerpo retiene más sal y agua, causando hinchazón y sensación de peso. La retención de líquidos puede ser un síntoma de la disminución de esta hormona.
Problemas en la circulación y el sistema linfático
Vasos menos elásticos
Con la edad y los cambios hormonales, las venas pierden elasticidad y la sangre tarda más en volver al corazón, lo que favorece que el líquido se quede estancado en piernas y tobillos. Esta pérdida de elasticidad también afecta el tejido circundante, facilitando la acumulación de líquidos en la zona.
Menor drenaje de líquidos
El sistema linfático elimina el líquido sobrante y las toxinas; cuando funciona peor, el agua no sale bien, generando inflamación y pesadez. Esta acumulación de líquidos puede manifestarse como edema, que es la hinchazón causada por el exceso de líquido en los tejidos.
Cambios en la microbiota intestinal
Cambio en las bacterias del intestino
Los estrógenos influyen en las bacterias del intestino. Al bajar, cambian las bacterias, provocando inflamación y dificultando eliminar líquidos y toxinas. Además, algunos cambios específicos en la microbiota pueden aumentar la retención de líquidos.
Menos “estrógenos reciclados”
Con menos bacterias que reactivan estrógenos, se acumulan problemas como la retención, inflamación y aumento de peso, siendo la retención de líquidos un síntoma que puede indicar estos desequilibrios.
Estilo de vida y alimentación
Sedentarismo
Pasar mucho tiempo sentada o de pie sin moverse dificulta el retorno de líquidos desde las piernas, causando hinchazón. Además, el sedentarismo puede contribuir al aumento de volumen corporal debido a la acumulación de líquidos.
Exceso de sal
Los alimentos procesados y productos en conserva suelen tener una gran cantidad de sal, lo que hace que el cuerpo retenga agua para equilibrar. Es importante identificar las principales fuentes de sodio en la dieta y reducir la cantidad de sal que consumimos, eligiendo productos con bajo contenido de sodio. Se recomienda evitar alimentos en conserva y conservas, así como otros productos procesados, para ayudar a prevenir la retención de líquidos.
Poca hidratación
Beber poca agua lleva al cuerpo a conservar líquido, empeorando la retención. Esto ocurre porque el organismo retiene líquidos como mecanismo de defensa ante la deshidratación, acumulando agua para protegerse cuando percibe una ingesta insuficiente.
Síntomas más comunes y cómo reconocerlos
- Hinchazón localizada (piernas, tobillos, abdomen)
- Aumento de peso inexplicado
- Sensación de piernas pesadas y cansadas
- Piel tensa, brillante con máximo significado del signo “fóvea” (huella temporal al presionar la piel)
- Mayor visibilidad de celulitis o “piel de naranja”
El edema es un síntoma frecuente de la retención de líquidos y puede presentarse de diferentes formas, afectando a algunas personas en distintas partes del cuerpo. En algunos casos, los edemas pueden ser más notorios y variar según la causa subyacente.
Soluciones efectivas para aliviar la retención
Existen diferentes tratamientos y consejos que pueden ayudar a aliviar la retención de líquidos, y es fundamental elegir el tratamiento adecuado según las causas y características de cada persona. Para mejorar esta sensación, es necesario actuar en varios frentes, manteniendo la presencia de hábitos saludables como una alimentación equilibrada, ejercicio regular y masajes específicos. Recuerda que cada solución debe adaptarse a la persona y sus necesidades individuales para potenciar los beneficios del tratamiento. Es importante advertir que, si la retención de líquidos no se trata adecuadamente, existe el riesgo de complicaciones graves como infecciones, úlceras o enfermedades cardiovasculares, por lo que siempre se recomienda consultar a un médico.
Si deseas más información sobre hábitos saludables, plantas medicinales y circulación, te invitamos a consultar nuestra sección dedicada a estos temas. Además, algunos productos naturales contienen ingredientes activos como la vitamina P, que ayudan a mejorar la circulación, fortalecer las paredes capilares y reducir la sensación de pesadez en las piernas, contribuyendo al bienestar vascular.
Ejercicio regular que combine cardio y fuerza
Mejora la circulación
El movimiento diario, como caminar o nadar, ayuda a que la sangre y la linfa circulen mejor, eliminando el exceso de líquido. Además, el ejercicio favorece la oxigenación y el drenaje de líquidos en el tejido subcutáneo, lo que contribuye a una mejor salud circulatoria. El entrenamiento con pesas ayuda a mantener los músculos que actúan como una bomba natural.
Actividades recomendadas
Yoga, pilates, bailar, pedalear son opciones que, además de activar la circulación, reducen estrés.
Cuánto ejercicio hacer
Se recomienda moverse 3 a 4 veces por semana, 45 a 60 minutos cada vez. Algunos especialistas sugieren ajustar la frecuencia del ejercicio según las necesidades individuales de cada persona.
Controlar la sal y consumir alimentos diuréticos
Menos sal, mejor bienestar
Reducir la sal y evitar comidas procesadas, embutidos y productos en conserva es vital para evitar la acumulación de líquidos. Es recomendable disminuir la cantidad de sal añadida a las comidas y optar por productos con bajo contenido de sodio. Además, es importante identificar las principales fuentes de sodio en la dieta, como las conservas y otros alimentos procesados, y preferir alimentos frescos para reducir la retención de líquidos.
Alimentos que ayudan
Pepino, sandía, espárragos, alcachofas, tomate y otros con potasio facilitan la eliminación de líquido. Además, los pescados son una excelente opción saludable, ya que aportan vitaminas y ayudan a mantener una dieta equilibrada. Es importante elegir alimentos bajos en grasas y grasa para favorecer la circulación y el control de peso.
El poder del potasio
El potasio contrarresta el sodio; por eso, frutas y verduras ricas en potasio son fundamentales. Las principales fuentes de potasio en la dieta incluyen plátanos, espinacas, patatas, aguacates y legumbres.
Infusiones que favorecen la eliminación de líquidos
Cola de caballo
Esta planta aumenta la producción de orina y mejora la eliminación de líquidos. La cola de caballo es uno de los productos naturales más utilizados para este fin.
Té verde
Tiene propiedades antioxidantes y diuréticas suaves que limpian el organismo. El té verde es un producto natural ampliamente recomendado por sus propiedades diuréticas, formando parte de los productos utilizados para ayudar a combatir la retención de líquidos.
Otras opciones
Diente de león, abedul y vid roja también ayudan a eliminar líquidos y mejorar la circulación. Estos productos naturales son recomendados para la eliminación de líquidos y pueden complementar el tratamiento de la retención.
Uso recomendado
Consumir de forma moderada, con descansos para no sobrecargar los riñones.
Terapias como la presoterapia y masajes linfáticos
Cómo funciona la presoterapia
Es un método que usa presión de aire para estimular el drenaje linfático y la circulación, reduciendo la hinchazón. Este tratamiento actúa a nivel profundo sobre el tejido subcutáneo, ayudando a mejorar la salud integral y a aliviar condiciones como la retención de líquidos.
Ventajas para la menopausia
Alivia la sensación de pesadez, ayuda con la celulitis y mejora la circulación. Además, la presoterapia contribuye a reducir el volumen en zonas localizadas del cuerpo, como abdomen, piernas o glúteos.
Masajes linfáticos
Movimientos suaves que favorecen la eliminación de líquidos y alivian la inflamación. El masaje linfático debe adaptarse a cada persona, considerando sus necesidades individuales, y actúa en diferentes niveles del tejido para potenciar sus beneficios.
Medicamentos y tratamientos complementarios
Plantas medicinales para mejorar la circulación
El ginkgo, rusco, castaño de indias y centella asiática son útiles para fortalecer los vasos sanguíneos y mejorar el drenaje. Estos productos naturales se recomiendan como productos efectivos para mejorar la circulación y aliviar la retención de líquidos.
Medicamentos diuréticos
En casos severos, se pueden usar diuréticos bajo control médico como tratamiento para eliminar líquidos. Es importante que un profesional supervise su uso para evitar desequilibrios.
Actifemme® Menescor: un aliado integral para diferentes dimensiones de la menopausia
La menopausia no se vive solo desde los síntomas visibles: también involucra cambios que afectan la energía, el ánimo, los huesos, el corazón y la mente. En esta etapa, apostar por un enfoque global marca la diferencia. Actifemme® Menescor está formulado para acompañarte en todas las fases de la menopausia, desde la perimenopausia hasta la posmenopausia, actuando en distintas dimensiones del bienestar femenino. Su combinación de Resveratrol Veri-té® de alta pureza y Vitamina D₃ ha demostrado beneficios en estudios clínicos, ayudando a reducir sofocos, mejorar la función cognitiva, aliviar el malestar articular y muscular, y cuidar la salud ósea y cardiovascular. Su formato bucodispersable con sabor a limón facilita la toma diaria y es apto para mujeres con diabetes, celiaquía o intolerancia a la lactosa, lo que lo convierte en un aliado práctico, seguro y fácil de integrar en la rutina.
Un recordatorio importante: la menopausia no es una etapa para resistir en silencio, sino para vivir con información, acompañamiento y apoyo especializado. Contar con opciones basadas en evidencia científica, como Actifemme® Menescor puede ayudarte a recuperar la vitalidad y el equilibrio desde dentro.
Conclusión
La retención de líquidos es uno de esos efectos secundarios frecuentes de la menopausia, pero no tiene por qué convertirse en un peso extra —ni físico ni mental. La buena noticia es que hay muchas formas de suavizarla, y todas empiezan por lo mismo: escuchar al cuerpo y darle lo que necesita.
Cada mujer tiene su propia ecuación. Para algunas, moverse más marca la diferencia; para otras, ajustar la alimentación, hidratarse bien o incorporar infusiones naturales puede ser suficiente. También existen terapias de drenaje o tratamientos médicos personalizados que ayudan a recuperar esa sensación de ligereza que parecía olvidada.
Lo importante no es hacer todo a la vez, sino encontrar el equilibrio que funcione para ti: un ritmo sostenible, acompañado de buenos hábitos, revisiones médicas y un poco de paciencia.
Porque la menopausia no viene a restar bienestar, sino a invitarte a cuidar de otra forma.
Terapia hormonal de la menopausia: la ciencia que devuelve el equilibrio (y el sueño)
Terapia hormonal de la menopausia: la ciencia que devuelve el equilibrio (y el sueño)
Ocho de cada diez mujeres tienen sofocos o sudores nocturnos al llegar a la menopausia.
Y más de un tercio los describe como “moderados” o “intensos”, lo que se traduce en noches cortas, cansancio y un humor algo cambiante.
En España, la menopausia suele presentarse entre los 50 y 51 años, y con ella llegan cambios físicos y emocionales que pueden afectar el bienestar diario.
La terapia hormonal de la menopausia (THM) se plantea como una opción eficaz para quienes buscan aliviar los síntomas, mejorar su calidad de vida y, además, proteger la salud ósea.
Eso sí: aunque es un tratamiento probado y eficaz, requiere criterio y seguimiento médico.
La THM es segura cuando se administra correctamente, pero conviene conocer sus beneficios, sus límites y las consideraciones que cada mujer debe tener en cuenta antes de empezar.
En las próximas líneas encontrarás qué es la terapia hormonal, los tipos disponibles, los beneficios avalados por la ciencia y los puntos clave que deberías conocer antes de iniciar este tratamiento.
¿Qué es la terapia hormonal de la menopausia?
La THM es uno de los avances más relevantes en el manejo de los síntomas de la menopausia. Su objetivo es sencillo y lógico: reponer las hormonas naturales (estrógeno y progesterona) que disminuyen durante esta etapa, ayudando al cuerpo a recuperar su equilibrio.
Definición y objetivos principales
La THM consiste en la administración de fármacos que sustituyen la función endocrina del ovario de la forma más fisiológica posible. El objetivo principal es restablecer los niveles hormonales para aliviar los síntomas característicos de la menopausia, además de prevenir complicaciones a largo plazo como la osteoporosis.
Los medicamentos utilizados en la THM pueden administrarse de diversas formas:
- Terapia sistémica: incluye pastillas, parches cutáneos, geles y aerosoles.
- Terapia local: anillos vaginales, comprimidos o cremas
Diferencia entre THM y THS
Aunque tradicionalmente se conocía como Terapia Hormonal Sustitutiva (THS), actualmente los especialistas prefieren el término terapia hormonal de la menopausia (THM), reservando el término “sustitución” específicamente para casos de insuficiencia ovárica prematura que ocurre antes de los 40 años.
¿Cuándo se recomienda iniciar el tratamiento?
Las sociedades científicas internacionales coinciden en que la THM resulta más beneficiosa cuando se inicia en los siguientes casos:
- En mujeres menores de 60 años o dentro de los primeros 10 años desde el inicio de la menopausia.
- En casos de menopausia prematura o insuficiencia ovárica temprana
- Cuando los síntomas afectan significativamente la calidad de vida
Es fundamental destacar que la terapia hormonal de la menopausia debe iniciarse independientemente de la edad cuando se establezca la indicación médica específica. Sin embargo, el tratamiento requiere una evaluación médica individualizada, considerando el historial médico, personal y familiar de cada mujer.
La duración del tratamiento no tiene limitaciones obligatorias establecidas. No obstante, la FDA recomienda utilizar la THM durante el menor tiempo posible y con la dosis más baja que resulte efectiva para controlar los síntomas.
Los datos recopilados durante las últimas dos décadas confirman que la THM es una terapia segura y eficaz cuando se prescribe adecuadamente. Además de aliviar los síntomas menopáusicos, también ha demostrado beneficios en la prevención de fracturas osteoporóticas y en la mejora del deterioro cognitivo.
Tipos de tratamientos hormonales disponibles
Los tratamientos hormonales disponibles para la menopausia se adaptan a las necesidades específicas de cada mujer. La elección del tipo de terapia depende principalmente de si la paciente conserva o no el útero, además de otros factores médicos individuales.
Terapia con estrógenos
El estrógeno constituye el elemento fundamental en el tratamiento de la menopausia. Esta terapia se recomienda exclusivamente para mujeres a quienes se les ha realizado una histerectomía, pues el uso de estrógenos sin progestágenos aumenta el riesgo de cáncer de endometrio en mujeres con útero.
Los estrógenos más utilizados en España son el estradiol y, en menor medida, los estrógenos equinos conjugados. La dosis habitual de estradiol es de 1 mg/día por vía oral o 0,05 mg/día por vía transdérmica.
Terapia combinada de estrógenos y progesterona
Para mujeres que conservan el útero, se prescribe una terapia combinada que incluya tanto estrógenos como progestágenos. Esta combinación se puede administrar de dos formas:
- Terapia continua: administración diaria de ambas hormonas
- Terapia secuencial: estrógenos diarios con adición de progestágenos durante 10-14 días cada mes
La progesterona micronizada se puede administrar por vía oral (200 mg/día durante 12 días/mes en régimen cíclico, o 100 mg/día en régimen continuo).
Formas de administración (oral, transdérmica, vaginal)
Las opciones de administración varían según las necesidades específicas:
Vía sistémica:
- Oral: Presenta una biodisponibilidad del 5 %
- Transdérmica: Ofrece una biodisponibilidad superior (35-50 %) y niveles plasmáticos más estables.
- Gel: Alcanza niveles plasmáticos pico de 70 pg/ml con una biodisponibilidad del 32-50 %
Vía local:
- Vaginal: Ideal para síntomas específicamente urogenitales, disponible en forma de cremas, anillos o comprimidos
La vía transdérmica presenta ventajas significativas, particularmente en mujeres con hipertensión, hipercolesterolemia o mayor riesgo de colelitiasis. Además, evita el efecto de primer paso hepático, característico de la administración oral.
Beneficios comprobados de la THM
Los estudios científicos han confirmado múltiples beneficios de la terapia hormonal de la menopausia, respaldando su papel fundamental en el manejo de los síntomas menopáusicos y la prevención de complicaciones a largo plazo.
Alivio de los sofocos y sudores nocturnos
La terapia sistémica con estrógenos, administrada sola o en combinación con progestágenos, constituye el tratamiento más efectivo para los síntomas vasomotores. Además de aliviar los sofocos, esta terapia resuelve eficazmente la sequedad vaginal y las relaciones sexuales dolorosas.
Mejora de la salud ósea
El estrógeno sistémico proporciona una protección considerable contra la pérdida ósea que ocurre al inicio de la menopausia. Los estudios han demostrado que la THM:
- Reduce notablemente el riesgo de fracturas vertebrales y de cadera mientras se mantiene el tratamiento.
- Incrementa la densidad mineral ósea en todas las localizaciones críticas, incluyendo columna lumbar, cuello femoral y cadera total.
- Disminuye el riesgo relativo de fracturas totales con un índice de riesgo de 0,70 (IC 95 %: 0,63-0,79)
Efectos positivos en la calidad de vida
Investigaciones recientes han documentado mejoras significativas en la calidad de vida de las mujeres que reciben THM. Un estudio epidemiológico que incluyó a 1.344 mujeres menopáusicas reveló una mejora notable en la puntuación global de calidad de vida. Específicamente:
- Las pacientes con terapia hormonal mostraron una mejora de 13,62 puntos en la escala de calidad de vida
- Los dominios psíquico y sexual presentaron mejoras significativas
- La terapia demostró beneficios adicionales como la reducción del riesgo de diabetes y cáncer colorrectal.
La eficacia del tratamiento puede manifestarse gradualmente, requiriendo hasta tres meses para alcanzar sus efectos completos. Asimismo, los estudios indican que los beneficios de la THM superan considerablemente los riesgos potenciales, especialmente cuando se inicia en mujeres menores de 60 años.
Consideraciones importantes antes de iniciar la terapia hormonal de la menopausia
Antes de comenzar la terapia hormonal de la menopausia, resulta esencial efectuar una evaluación exhaustiva para garantizar su seguridad y eficacia.
Evaluación médica necesaria
La valoración clínica completa constituye el primer paso fundamental. Durante esta evaluación, el especialista debe:
- Llevar a cabo pruebas diagnósticas específicas para descartar patologías ginecológicas.
- Evaluar la calidad de vida mediante la escala Cervantes
- Analizar el historial médico, personal y familiar
Factores de riesgo a considerar
Las contraindicaciones absolutas para los THM incluyen:
- Enfermedad tromboembólica activa
- Enfermedades hepáticas graves
Además, existen factores que requieren especial atención:
- Hipertensión arterial no controlada
- Patologías de la vesícula biliar.
- Antecedentes familiares de trombosis
Para mujeres con útero, se recomienda emplear la dosis más baja de estrógenos y progesterona que controle eficazmente los síntomas. En casos de síntomas exclusivamente locales, las cremas o comprimidos vaginales representan la opción más adecuada.
Duración recomendada del tratamiento
La duración óptima del tratamiento varía según las necesidades individuales y el diagnóstico médico que haya realizado:
- El tiempo debe ser el menor posible, sin superar los 5 años.
- Se requiere evaluación anual para valorar la necesidad de continuación
- En casos de síntomas vasomotores y problemas psicológicos, generalmente se administra durante 2-3 años.
Si los síntomas reaparecen tras la suspensión, resulta crucial consultar con el médico para evaluar la posibilidad de reanudar o prolongar el tratamiento. La decisión sobre la duración debe basarse en un balance individualizado entre riesgos y beneficios.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) recomienda utilizar la THM durante el menor tiempo posible y con la dosis más baja que resulte efectiva. Esta recomendación busca maximizar los beneficios mientras se minimizan los posibles riesgos asociados al tratamiento.
Actifemme® Menescor: la ayuda extra cuando el cuerpo cambia de ritmo
Después de hablar de hormonas, síntomas y tratamientos, hay algo más que merece mención: los complementos que acompañan sin invadir. Actifemme® Menescor es uno de ellos.
Diseñado para mujeres en perimenopausia y menopausia, este complemento combina ciencia y cuidado en una fórmula que ayuda a aliviar los sofocos, el cansancio muscular y la rigidez articular, al tiempo que apoya la salud ósea y cardiovascular. También contribuye al bienestar cognitivo y al aspecto de la piel, que en esta etapa suele reflejar los cambios internos antes que nadie. Su fórmula combina resveratrol de alta biodispobibilidad (de la marca registrada Veri-te™) y vitamina D₃.
No sustituye a la terapia hormonal ni pretende hacerlo, pero puede sumar equilibrio y bienestar en el día a día. Es una opción pensada para mujeres que quieren sentirse bien de nuevo, desde un lugar natural y basado en evidencia.
En Actifemme® creemos que cuidar el cuerpo en la menopausia no es “luchar contra el tiempo”, sino entender sus nuevos códigos. Y Menescor puede ser una buena forma de empezar a escucharlos.
Perimenopausia: el manual de supervivencia que mi ginecóloga guardaba bajo llave
Perimenopausia: el manual de supervivencia que la ginecóloga guardaba bajo llave
El cuerpo de una mujer puede comenzar a cambiar de formas inesperadas. Los síntomas se presentan de manera gradual, creando una confusión que muchas conocen, pero pocas comentan abiertamente. La Organización Mundial de la Salud define este período como la fase de transición natural que precede al cese definitivo del período menstrual.
La perimenopausia, puede empezar entre los 40 y 50 años, mucho más temprano de lo que muchas anticipan. La información más reveladora de este proceso: mientras algunas mujeres la experimentan por unos pocos meses, otras pueden vivirla hasta por 11 años, siendo el promedio de 4 a 5 años. Cada mujer experimenta los síntomas de manera única, con variaciones en intensidad y frecuencia. Los cambios menstruales suelen ser los primeros indicadores: alteraciones en la frecuencia, duración y cantidad del sangrado.
Los números también son reveladores: en España hay actualmente más de 13.406.564 mujeres entre los 40 y 84 años que pueden encontrarse en alguna etapa de la transición menopáusica. Además, aproximadamente 4 de cada 10 mujeres alcanzan la menopausia a los 50 años, mientras que 9 de cada 10 lo hacen antes de los 55.
La primera lección que lo cambia todo: descifrando el misterio perimenopáusico
Perimenopausia y menopausia son momentos distintos. La primera describe el tiempo de transición hacia la menopausia, abarcando años de cambios graduales. La menopausia, en cambio, marca el punto exacto en que han transcurrido 12 meses consecutivos sin menstruación.
El duelo de definiciones que termina en claridad
Perimenopausia
- El término significa literalmente "alrededor de la menopausia".
- Describe el tiempo durante el cual el cuerpo realiza la transición natural hacia la menopausia.
- Abarca años de cambios graduales.
Menopausia
- Marca un momento específico: cuando han transcurrido exactamente 12 meses consecutivos sin un período menstrual.
- Técnicamente, es un día específico (aunque comúnmente nos referimos a toda la etapa posterior como "estar en la menopausia").
Los cambios hormonales que caracterizan esta transición involucran fluctuaciones irregulares de estrógeno y progesterona. Durante la perimenopausia, uno de los primeros cambios es la disminución de la inhibina B, que conduce a la elevación de los niveles de FSH. Estos cambios hormonales explican directamente los diversos síntomas que podemos experimentar.
¿Por qué es la gran incomprendida del mundo femenino?
Solo el 28% de las mujeres sabe qué esperar durante la perimenopausia. El desconocimiento se debe en gran parte a que la conversación pública se centra en la menopausia, ignorando que los síntomas empiezan antes, durante la fase de transición. Esta falta de información precisa puede llevar a malinterpretar los síntomas como problemas personales o crisis emocionales. La variabilidad individual hace aún más difícil reconocer el proceso, ya que la experiencia menstrual previa no predice cómo se vivirá esta etapa.
Cuándo empieza el espectáculo hormonal
Aunque estadísticamente la mujer promedio inicia esta transición cerca de los 47 años y alcanza la menopausia a los 51 años en España, cada cuerpo sigue su propio ritmo. La edad media de la menopausia se sitúa en torno a los 51,4 años, aunque se considera normal cuando ocurre entre los 45 y 55 años.

Duración del "concierto hormonal":
- 2-8 años (duración típica).
- Ocasionalmente, puede extenderse hasta 14 años.
Esta amplia variación temporal explica por qué tantas mujeres viven síntomas prolongados sin comprender completamente su origen.
La galería de síntomas que no puedes ignorar
Estar atenta a las señales de tu cuerpo y conectarlas con los cambios hormonales te permite tomar medidas proactivas para cuidar tu salud física y emocional durante esta etapa natural de la vida. Si experimentas varios de estos síntomas, considera hablar con tu ginecóloga. Cuanto antes identifiques que estás en perimenopausia, más opciones tendrás para manejar los síntomas y mantener tu calidad de vida.

Los sofocos:El síntoma más Icónico
Los sofocos aparecen como oleadas súbitas de calor que usualmente empiezan en el pecho y se extienden hacia el cuello y la cabeza. Cerca del 75 % de las mujeres los viven durante la perimenopausia. Los estudios muestran que los sofocos constituyen el síntoma predominante en el 80,34 % de las mujeres que experimentan síntomas de menopausia.
Los sudores nocturnos: el insomnio húmedo
Resultan especialmente perturbadores: despertar con la ropa y las sábanas empapadas interrumpe el descanso nocturno que tan necesario es. Mi doctora me explicó que estos episodios surgen cuando la disminución de estrógenos desregula el centro de control de temperatura.
Datos que impactan:
- Más del 80% de mujeres con sofocos los mantienen durante más de un año.
- Sin tratamiento, suelen remitir espontáneamente tras varios años.
- Algunas mujeres pueden padecerlos durante 15 o incluso 25 años.
La montaña rusa emocional: cuando las hormonas secuestran tu estado de ánimo
Cuatro de cada diez mujeres notan fluctuaciones emocionales durante esta etapa. La irritabilidad puede aparecer sin motivo aparente, junto con episodios de tristeza, ansiedad o sensaciones de vacío emocional.
Traducción a la vida real:
- Lloras viendo anuncios de comida para mascotas.
- Te irritas porque el café está "demasiado caliente" o "demasiado frío".
- Sientes que tu equilibrio emocional está en pausa técnica permanente.
Según estudios recientes, las mujeres en perimenopausia experimentan un promedio de 8,9 síntomas diferentes, siendo los cambios de ánimo, la tristeza y el cansancio los más comunes en las primeras etapas.
El sueño esquivo: cuando dormir se convierte en misión imposible
El sueño se vuelve esquivo durante la perimenopausia. Algunas mujeres luchan para conciliar el sueño, otras despiertan repetidamente durante la noche, y muchas experimentan despertares muy tempranos.
Las cifras del cansancio:
- Casi 3 de cada 4 mujeres posmenopáusicas sufren fatiga.
- 2 de cada 3 tienen dificultades para dormir.
Esta interrupción constante del descanso, combinada con los desequilibrios hormonales y los sudores nocturnos, genera fatiga persistente durante el día y dificultades para mantener la concentración.
Sangrado rebelde: el caos menstrual en primera persona
Los ciclos menstruales se transforman durante esta fase. Pueden acortarse o alargarse, volverse más abundantes o reducirse considerablemente.
Señales de alerta roja (literalmente):
- Sangrado entre períodos.
- Sangrado después de relaciones íntimas.
- Sangrado excesivamente abundante.
- Sangrado que se prolonga más allá de lo habitual.
Estos tipos de sangrado requieren evaluación médica inmediata.
La transformación física: cuando el espejo refleja cambios inesperados
El descenso en los niveles de estrógeno afecta visiblemente la apariencia. Durante los primeros cinco años de transición, se puede perder hasta un 30% del colágeno, resultando en piel más delgada, reseca y propensa a formar arrugas.
El cabello también sufre:
- Se debilita.
- Pierde volumen.
- Puede comenzar a caerse más de lo normal.
La intimidad también cambia:
Paralelamente, muchas experimentan una disminución notable en el deseo sexual, frecuentemente acompañada de sequedad vaginal que puede hacer incómodas las relaciones íntimas. La sequedad vaginal es la queja más frecuente en diversos estudios.
El arsenal de estrategias que transformó mi experiencia
Aparte de la necesidad de combatir los síntomas, hay algunas recomendaciones específicas que pueden mejorar la experiencia durante esta etapa.
La revolución nutricional: cuando la comida se convierte en medicina
Las semillas molidas o hidratadas como lino y chía pueden ser un aliado. Estas semillas contienen ácidos grasos omega 3 que ayudan a reducir la inflamación abdominal.
El trío probiótico:
- Yogur → equilibrio intestinal.
- Kéfir → microbiota saludable.
- Alimentos fermentados → digestión optimizada.
Fundamentales para mantener la microbiota intestinal saludable durante estos cambios hormonales.
La proteína como protagonista:
La proteína en esta etapa tiene un papel muy importante, especialmente para contrarrestar la pérdida muscular que ocurre de manera natural. Los fitoestrógenos de la soja pueden ofrecer un apoyo adicional para equilibrar las hormonas fluctuantes.
La triada de suplementos estrella:
- Vitamina D3 → sistema inmune fortalecido.
- Magnesio → equilibrio muscular y nervioso.
- Omega 3 → control de la inflamación.

El ejercicio como medicina: la receta de cuatro ingredientes
Se necesitan combinar cuatro tipos de ejercicio.
La fórmula perfecta:
- Ejercicio aeróbico → mínimo 30 minutos, cinco días por semana.
- Ejercicio de fuerza → dos días no consecutivos.
- Trabajo de flexibilidad → mantener la movilidad articular.
- Ejercicio de equilibrio → prevenir caídas.
Los entrenamientos HIIT resultan especialmente beneficiosos para:
- ↑ masa muscular.
- ↑ fuerza.
- ↓ perímetro de cintura.
La higiene del sueño: recuperando el derecho al descanso
Establecer horarios consistentes para dormir marca una diferencia notable en la calidad del descanso.
La regla de oro del sueño:
- Despertarse a la misma hora todos los días (incluso los fines de semana).
- Ayuda a regular los ritmos circadianos.
- Para quienes experimentan insomnio después de los 50, la melatonina en dosis bajas de 0,3-0,5 mg puede ser efectiva.
Gestión del estrés: domesticando la ansiedad perimenopáusica
La terapia cognitivo-conductual puede convertirse en una herramienta valiosa para gestionar niveles de ansiedad.
Kit de herramientas anti-estrés:
- Técnicas de relajación.
- Respiración profunda.
- Mindfulness.
Todas ayudan a reducir la tensión emocional y mejorar el sueño.
Cuidados íntimos: rescatando la comodidad y el placer
Para la sequedad vaginal, puedes utilizar hidratantes vaginales aplicados por las noches en días alternos.
Durante las relaciones íntimas:
- Lubricantes a base de agua con ácido hialurónico pueden prevenir molestias.
- Productos de higiene íntima con ácido láctico ayudan a mantener el pH vaginal ácido necesario para prevenir infecciones.
La guía médica: tu GPS durante la transición hormonal
El acompañamiento médico durante la perimenopausia no es opcional, es necesario. Sus palabras me ayudaron a entender que esta etapa requiere atención especializada para cuidar la salud de manera integral.
Los controles ginecológicos: tu seguro de vida hormonal
Las consultas anuales con el ginecólogo se vuelven aún más valiosas durante esta transición. Estos encuentros permiten:
- Detectar cambios importantes de manera temprana.
- Monitorear cómo responde el cuerpo a las fluctuaciones hormonales.
El truco que cambió mi seguimiento:
Mantén un diario menstrual donde anotes:
- El primer y último día de cada período.
- La intensidad del flujo.
- Síntomas asociados.
Las pruebas hormonales: descifrando el código de tu cuerpo
Los cambios hormonales más significativos durante la perimenopausia involucran el estrógeno y la FSH (hormona foliculoestimulante). Mientras el estrógeno disminuye gradualmente, la FSH aumenta como respuesta del cuerpo.
Los números que importan:
- Niveles de FSH por encima de 25 UI/L pueden indicar que nos acercamos a la menopausia.
- Los niveles disminuidos de inhibina y de estrógenos resultan en un aumento sustancial de los niveles de LH y FSH circulantes.
Terapia hormonal: ¿cuándo considerar el "as bajo la manga"?
La terapia hormonal puede convertirse en una aliada valiosa cuando los síntomas como sofocos, sudoración nocturna o sequedad vaginal afectan significativamente la calidad de vida.
La ventana de oportunidad:
- Debe iniciarse antes de que transcurran 10 años desde la última menstruación.
- Los beneficios superan los riesgos cuando el tratamiento comienza antes de los 60 años.
Dato alarmante sobre España:
Solo un porcentaje muy bajo de mujeres con síntomas menopáusicos, y aún menor de quienes están en perimenopausia, utiliza la terapia hormonal, cifras que resultan bajas en comparación con otros países.
Las señales de la recta final: detectando la proximidad de la menopausia
Aunque la menopausia se confirma oficialmente después de 12 meses completos sin menstruaciones, el cuerpo nos da señales de que nos acercamos a este momento.
Indicadores de la etapa final:
- Los ciclos se vuelven cada vez más impredecibles.
- Cuando la diferencia entre ciclos consecutivos es de 7 días o más de manera persistente.
- Puede indicar que estamos en la etapa final de la transición.
Beneficios clínicamente demostrados de Actifemme® Menescor
Entre las opciones con respaldo científico para acompañar esta etapa, Actifemme® Menescor representa un avance en el abordaje integral de los síntomas de la perimenopausia, la menopausia y la posmenopausia.
Actifemme® Menescor es tu aliado para las diferentes dimensiones y fases de la menopausia
Su eficacia se apoya en el estudio clínico RESHAW, de 24 meses de duración y metodología doble ciego controlada con placebo, realizado con 125 mujeres posmenopáusicas entre 45 y 85 años. Los resultados demostraron una reducción de los sofocos, una disminución del dolor articular y muscular y una mejora de la función cognitiva. Además, se observaron mejoras significativas en la densidad mineral ósea en la columna lumbar, cuello femoral y cadera.
La fórmula combina Resveratrol Veri-té® (98 % de pureza y alta biodisponibilidad) con vitamina D₃, actuando de forma sinérgica en distintas dimensiones de la salud femenina. Su formulación aborda tanto los síntomas visibles —como sofocos, sudoraciones nocturnas o niebla mental— como aspectos preventivos relacionados con la salud ósea y cardiovascular.
Fácil de integrar en el día a día
Además, Actifemme® Menescor se presenta en formato bucodispersable con sabor a limón, apto para mujeres con diabetes, celiaquía o intolerancia a la lactosa, facilitando su integración en la rutina diaria.
Pensado para acompañar la perimenopausia y la posmenopausia, su propósito es contribuir al bienestar integral de la mujer, desde el alivio de los síntomas hasta la prevención de complicaciones a largo plazo, como la osteoporosis, el deterioro cognitivo o los problemas cardiovasculares.
El nuevo capítulo: abrazando la sabiduría de la transición
Entender bien estas fases te hará cambiar tu perspectiva sobre una etapa que todas enfrentaremos. La perimenopausia dejará de ser un misterio desconcertante para convertirse en un proceso natural que podrás entender y manejar con sabiduría práctica.
De síntomas a soluciones: el poder del conocimiento aplicado
Cada síntoma que antes podría ser motivo de preocupación tiene una explicación clara. Más importante aún, cada molestia cuenta con estrategias específicas para aliviarla. El conocimiento se traduce directamente en bienestar cuando sabemos cómo aplicarlo.
Las herramientas están a tu alcance:
- Ajustes nutricionales que nutren tu cuerpo durante la transición.
- Ejercicios que fortalecen la salud física y emocional.
- Técnicas de descanso que restauran la energía.
- Acompañamiento médico regular que brinda orientación personalizada.
Tu experiencia única: el mapa personal de la perimenopausia
Tu experiencia será única. Algunas estrategias funcionarán mejor para ti que otras. Lo valioso es contar con opciones respaldadas por años de experiencia clínica. Escuchar a tu cuerpo te ayudará a identificar qué camino seguir.
¿Sabías que…?
Esta etapa no es el final de nada, sino el comienzo de una nueva comprensión de ti misma. Las mujeres informadas viven esta transición con mayor tranquilidad y confianza.
Desata tu vitalidad con conocimiento, no con suposiciones.
Bien informada, puedes transformar la incertidumbre en conocimiento y el miedo en preparación cuidadosa para los años que vienen.
Y si alguna vez sientes que estás sola en este proceso, recuerda: más de 13 millones de mujeres en España están navegando o han navegado estas mismas aguas. Tu experiencia es válida, tu bienestar es prioritario, y tu futuro puede ser tan vibrante como tú decidas que sea.
Menopausia: el plot twist hormonal que nadie vio venir
Menopausia: el plot twist hormonal que nadie vio venir
¿Plot twist hormonal?
Sí, amiga: la menopausia es ese giro de guion que llega sin avisar, justo cuando creías tener la serie de tu vida bajo control. De pronto tu termostato interno pide vacaciones, los sofocos hacen un cameo explosivo y el “continuará” aparece en cada madrugada.
Imagina tu cuerpo como una orquesta que lleva décadas tocando la misma partitura con la precisión de un metrónomo: las cuerdas del estrógeno afinadas al milímetro, la percusión de la progesterona entrando a compás y un director hormonal que mantiene todo en armonía. Hasta que, de una noche para otra, esos violines se quedan mudos, los timbales saltan a destiempo y la melodía que creías tatuada en tu ADN se reescribe en tiempo real, con solos improvisados de calor súbito y silencios donde antes había ritmo.
Así se presenta la menopausia: no como un acorde final, sino como un largo intermezzo que puede sorprender incluso a la instrumentista más ensayada. Es un remix hormonal tan profundo que no solo altera la partitura fisiológica, sino también la forma en que te escuchas y el papel que eliges en tu propia sala de conciertos.
El despertar silencioso de los cambios
La menopausia no llega con trompetas ni alfombra roja: se cuela por la puerta de servicio llamada perimenopausia, esa antesala que puede empezar a rodar –¡plot twist!– incluso en los cuarenta. Durante este backstage que dura de dos a ocho años, el dúo dinámico de estrógeno y progesterona ensaya sin partitura fija: un día en fortissimo, al siguiente en pianissimo, regalándonos la montaña rusa endocrina en la que nadie pidió subirse.
Los primeros avisos son tan discretos que se confunden con el estrés cotidiano: un ciclo que se alarga o se recorta sin explicación, un sofoco furtivo a mitad de la reunión, noches en las que Morfeo hace ghosting. Son susurros corporales, teaser-trailers de la gran transformación que se cocina tras bastidores.
En ese arranque, los ovarios recortan presupuesto en inhibina B –la jefa que mantenía a raya la FSH– y, como cualquier equipo sin manager, la FSH se dispara mientras el estradiol permanece prácticamente imperturbable. El resultado: una fase folicular exprés y ciclos más breves de lo que marca tu reloj biológico.
La revolución de los sofocos
Y entonces llegan los sofocos, quizás el síntoma más reconocible de la menopausia. Esa sensación repentina de calor intenso que surge en el pecho y se irradia hacia el cuello y la cara, acompañada frecuentemente de sudoración intensa y seguida de escalofríos. Los sofocos no son simplemente una molestia; son una manifestación visible de la revolución hormonal que se está produciendo en el cuerpo.
Tres de cada cuatro mujeres experimentan sofocos, y para muchas, se convierten en compañeros no deseados que pueden persistir hasta 14 años después de la menopausia. Pueden aparecer en cualquier momento: durante una presentación importante en el trabajo, en una cena romántica, o en plena madrugada, interrumpiendo el sueño y dejando a la mujer empapada en sudor.
Pero los sofocos son solo la punta del iceberg. Detrás de ellos se esconde una cascada de cambios que afectan prácticamente todos los sistemas del cuerpo.
El teatro de cambios corporales
Con la disminución progresiva de los estrógenos, el metabolismo comienza a ralentizarse, como si el cuerpo decidiera cambiar de marcha sin consultar. Las mujeres pueden ganar entre 2 y 5 kilogramos durante la transición menopáusica, con la particularidad de que la grasa, que antes se distribuía principalmente en caderas y muslos, ahora prefiere establecerse en el abdomen.
Esta redistribución no es solo estética; tiene implicaciones importantes para la salud. La acumulación de grasa abdominal se asocia con un mayor riesgo cardiovascular y metabólico, convirtiendo a la menopausia en un momento crítico para reevaluar y ajustar los hábitos de vida.
La pérdida de masa muscular se acelera durante esta etapa, y los huesos, privados del efecto protector de los estrógenos, comienzan a perder densidad de manera más acelerada. La osteoporosis se convierte en una preocupación real: los primeros cinco años después de la menopausia son especialmente críticos, ya que la pérdida ósea puede ser rápida e intensa.
La montaña rusa emocional
Pero quizás los cambios más desconcertantes no son los físicos, sino los emocionales. La disminución de estrógenos afecta directamente la producción de serotonina, ese neurotransmisor fundamental para el bienestar emocional. El resultado puede ser una avalancha de emociones impredecibles: irritabilidad, ansiedad, tristeza, cambios de humor repentinos.
La irritabilidad se convierte en el síntoma emocional más reportado por las mujeres menopáusicas, descrita como una sensación de enojo, tensión, intolerancia y pérdida de control. No es raro que una mujer se sorprenda a sí misma reaccionando de manera exagerada ante situaciones que antes manejaba con tranquilidad.
Los problemas de sueño se intensifican, especialmente el insomnio de iniciación, donde conciliar el sueño se convierte en una batalla nocturna. Los sudores nocturnos interrumpen el descanso, creando un ciclo vicioso donde la falta de sueño exacerba los síntomas emocionales durante el día.
La pérdida de memoria y la dificultad para concentrarse, conocida como "niebla mental", puede ser particularmente angustiante para mujeres que siempre se han sentido mentalmente ágiles. Es como si el cerebro necesitara tiempo para adaptarse a su nuevo funcionamiento químico.
El impacto invisible en la intimidad
Uno de los aspectos más silenciados de la menopausia es su impacto en la sexualidad. La disminución de estrógenos afecta directamente la salud vaginal, provocando sequedad, adelgazamiento de los tejidos y disminución de la elasticidad. Esto puede convertir las relaciones sexuales en una experiencia dolorosa cuando antes eran placenteras.
La libido, influenciada tanto por los estrógenos como por la testosterona, puede disminuir significativamente. La combinación de molestias físicas, cambios en la imagen corporal y fluctuaciones hormonales crea un escenario complejo donde la intimidad requiere ser redefinida y redescubierta.
Las consecuencias a largo plazo
Más allá de los síntomas inmediatos, la menopausia marca el inicio de nuevos riesgos para la salud. El riesgo cardiovascular se incrementa significativamente: las mujeres que experimentan sofocos intensos tienen un 48% más probabilidades de desarrollar diabetes y un riesgo aumentado de problemas cardiovasculares.
La relación entre osteoporosis y riesgo cardiovascular es particularmente preocupante: hasta un 65% de pacientes con osteoporosis presentan algún factor de riesgo cardiovascular, y un 11% puede llegar a presentar cardiopatía isquémica. Los factores de riesgo más comunes incluyen sedentarismo, hipertensión arterial y obesidad, todos ellos modificables con cambios en el estilo de vida.
El apoyo familiar: la red que sostiene
La menopausia no es solo un asunto individual; impacta a toda la familia. Los cambios de humor impredecibles, la irritabilidad y los síntomas físicos pueden crear tensiones en las relaciones familiares. Los hijos adolescentes pueden no entender por qué mamá está tan sensible, y las parejas pueden sentirse desconcertadas ante una mujer que parece haber cambiado de la noche a la mañana.
El apoyo familiar se convierte en un pilar fundamental para transitar esta etapa. La comunicación abierta, la paciencia y la comprensión pueden transformar un período potencialmente turbulento en una oportunidad para fortalecer vínculos. Cuando la familia entiende que los cambios no son voluntarios ni controlables, sino parte de un proceso natural, pueden ofrecer el apoyo emocional necesario.
Menopausia, mito y oportunidad
Uno de los mayores obstáculos para vivir la menopausia plenamente son los mitos que la rodean. Contrariamente a la creencia popular, la menopausia no marca el fin de la vida sexual; simplemente requiere adaptación y, en muchos casos, redescubrimiento de la intimidad. No todas las mujeres experimentan un aumento de peso inevitable, y con las herramientas adecuadas es posible mantener vitalidad, creatividad y bienestar.
La menopausia tampoco significa automáticamente problemas de salud mental. Si bien los cambios hormonales pueden influir en el estado de ánimo, el apoyo adecuado y una actitud proactiva para cuidarse pueden marcar una diferencia muy positiva en la calidad de vida.
La perspectiva del futuro y la gran solución
Quizás el aspecto más revolucionario de comprender la menopausia es reconocerla no como un final, sino como una transformación. Como la crisálida que se convierte en mariposa, la menopausia puede ser el comienzo de una nueva etapa de autodescubrimiento y bienestar. Liberada de antiguas ataduras, muchas mujeres sienten, una vez superada la etapa inicial, una renovada sensación de libertad, creatividad y ganas de perseguir nuevos sueños. Es momento de cuidar huesos, corazón y mente; de priorizar el autocuidado y de mirar el futuro con serenidad.
Cuando el proceso se vive acompañado de información, apoyo y soluciones eficaces, el giro hormonal deja de ser una sorpresa desagradable para convertirse en una oportunidad luminosa.
Frente a todos estos retos, existen alternativas modernas, científicamente avaladas, que marcan la diferencia en la calidad de vida. Actifemme Menescor es un producto innovador formulado con una rigurosa selección de ingredientes de origen natural, combinando resveratrol Veri-te™ patentado y vitamina D3, con evidencia clínica en la reducción de sofocos, sudoraciones nocturnas, molestias articulares y protección ósea, en un formato bucodispersable diseñado para facilitar la rutina diaria. Su eficacia y enfoque integral pueden ayudar a transformar el giro hormonal inesperado de la menopausia, permitiendo vivir plenamente cada etapa.
Lanzamos Actifemme® Menescor: ciencia que se sincroniza con tu ritmo hormonal desde la perimenopausia hasta la posmenopausia
Lanzamos Actifemme® Menescor: ciencia que se sincroniza con tu ritmo hormonal desde la perimenopausia hasta la posmenopausia
Estrenamos producto, fórmula y resultados. Dentro late la fórmula que mima tu equilibrio: ahora afinada para la etapa en la que los sofocos suben el volumen y la piel pide un bis de elasticidad.
La menopausia no es una “avería”; es un cambio de compás que puede durar más de un tercio de tu vida. Cuando las notas se desafinan—sudoraciones nocturnas, niebla mental, tirantez articular—mereces un soporte que no improvise. Actifemme® Menescor nace como innovación nutracéutica de PlusQuam Pharma para acompañarte con precisión clínica: resveratrol biotecnológico de alta biodisponibilidad y vitamina D3 se unen en un dúo que cuida huesos, cerebro, piel y sistema cardiovascular sin estimular proliferación celular en mama ni endometrio.
¿Qué hace único a Actifemme® Menescor?
• Fórmula mejorada que sustituye a Actifemme® RESD3: más potente, más estable, más absorbible gracias a la obtención fermentativa del resveratrol.
• Vitamina D3 que prolonga la vida media del resveratrol y refuerza la salud ósea e inmunitaria.
• Comprimidos bucodispersables sabor limón: se disuelven sobre la lengua, esquivan el primer paso hepático y aceleran resultados.
• Posología fácil: 1 comprimido al amanecer, otro al anochecer —en ayunas o 30 minutos antes de comer— para mantener la melodía 24/7.
La ciencia que avala cada sensación: el ensayo RESHAW
Menescor no improvisa; su set list está respaldado por un doble ciego aleatorizado que demostró: reducción de sofocos y sudores nocturnos; menor dolor muscular y articular; mejora cognitiva; protección ósea; acción cardioprotectora y neuroprotectora; efecto vasodilatador; defensa antioxidante y antienvejecimiento cutáneo. Todo ello con la seguridad de un modulador estrogénico selectivo NO proliferativo.
Sinfonía interna: así orquesta tu biología
El resveratrol de Menescor actúa como director de orquesta: modula receptores estrogénicos, silencia radicales libres, desinflama tejidos, dilata vasos sanguíneos y optimiza la perfusión de hueso y cerebro. Resultado: temperatura corporal que deja de ser volcán, articulaciones que bailan sin quejarse y piel que conserva su tempo de firmeza.
Dónde encontrar Menescor
Disponible ya en farmacias físicas y online, o en la e-shop de PlusQuam Pharma—para consumidoras y profesionales sanitarios que exigen evidencia y calidad.
Tu siguiente compás: vivir la menopausia en clave de plenitud
Tu cuerpo cambia de pista, pero el show continúa. Con Actifemme® Menescor tienes un aliado clínicamente probado que acompaña tu balance hormonal y tu bienestar integral.
Vive esta etapa en plenitud; nosotros marcamos el ritmo.
Resveratrol vs trans-resveratrol: diferencias y beneficios para la salud
Resveratrol vs. trans-resveratrol: el duelo que termina en equipo… y en cápsula
Si llevas tiempo buscando un salvavidas científico (y cómodo) para los sofocos, el cansancio de “huesos de cristal” y los picos de ánimo que trae la menopausia, quizá te suenen estos dos nombres. Hoy aclaramos quién es quién, por qué la forma trans gana en efectividad y cómo Actifemme Menescor convierte la teoría en práctica diaria.
1. De uvas (y cacahuetes) a tu rutina: la historia exprés
Resveratrol
- Polifenol defensor de plantas: salta al ruedo cuando la vid o el cacahuete sienten estrés.
- Antioxidante multitarea: neutraliza radicales libres y mima el endotelio vascular.
Trans-resveratrol
- Es la versión molecular “diestra”: más estable y 3-4 × mejor absorbida que su hermano “cis”.
- En estudios clínicos, 75 mg × 2/día han sido suficientes para mejorar densidad ósea, flujo cerebral y calidad de vida en mujeres posmenopáusicas. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
2. ¿Por qué no basta con la copa de vino?
Sí, el resveratrol “vive” en el vino tinto, las uvas y el chocolate negro… en microgramos. Para igualar la dosis clínicamente útil (≈150 mg/día) necesitarías:
- 75 kg de uva fresca
- 30 kg de pistachos
- 30 botellas de vino/día (con azúcares y alcohol incluidos)
Moraleja: tu hígado y tu báscula firmarían bajas voluntarias antes de la primera semana. De ahí el valor de un complemento que concentre el principio activo sin calorías vacías.
3. Entra en escena Menescor
Menescor reúne en cada cápsula:
Trans-resveratrol Veri-te™ – la misma materia prima utilizada en el ensayo RESHAW (125 mujeres, 24 meses) que demostró:
- ↓ sofocos y sudoraciones nocturnas
- ↓ dolor articular y muscular
- ↑ densidad ósea lumbar y de cuello femoral
- ↑ rendimiento cognitivo y bienestar general veriteresveratrol.com
Vitamina D3 – esencial para la absorción de calcio y la inmunidad, pero también sinergiza con el resveratrol protegiendo mitocondrias y tejido muscular. mdpi.com
Traducción a sensaciones cotidianas
- Menos “olas de calor” sorpresa a media reunión.
- Articulaciones que no crujen como puertas antiguas cada vez que subes escaleras.
- Piel con brillo de “me he dormido 8 horas” (aunque tu gato opine lo contrario).
- Un “chip mental” más despierto para nombres, contraseñas y ese chiste que se te queda en la punta de la lengua.
4. Cómo actúa el dúo dentro de ti
- Refuerza la microcirculación → más oxígeno al cerebro y hueso.
- Enciende SIRT1 y óxido nítrico → vasos flexibles, tensión controlada.
- Apaga el incendio oxidativo → menos estrés celular, piel y colágeno protegidos.
- Sinergia con vitamina D → hueso más denso y músculo menos fatigado.
5. ¿Es Menescor para mí?
- Sí, si atraviesas peri- o posmenopausia y los sofocos te ponen en “modo tostadora”.
- Sí, si buscas apoyo óseo sin hormonoterapia.
- Sí, si quieres un antioxidante potente sin litros de vino (ni sus resacas vintage).
- Consulta a tu profesional sanitario si tomas anticoagulantes o tienes condiciones crónicas específicas.
¿Sabías que…?
- El binomio resveratrol + vitamina D ha mostrado efectos complementarios en la salud mitocondrial y muscular, clave para frenar la sarcopenia que acelera tras la menopausia. mdpi.com
- En el ensayo RESHAW, las mujeres que tomaron 150 mg/día de trans-resveratrol mejoraron su masa ósea hasta un 4 % en columna en solo 12 meses. veriteresveratrol.com
- Resveratrol es un fitoestrógeno: se acopla al receptor de estrógenos para “rellenar el silencio hormonal” sin ser una hormona propiamente dicha. veriteresveratrol.com
Desata tu vitalidad con ciencia, no con suposiciones.
(Y si el vino te apetece, tómalo por placer, no por su resveratrol. Tu salud —y tus papilas— lo disfrutarán más).
Resveratrol: para qué sirve en mujeres de 50 años
Resveratrol a los 50 +: la molécula que tu cuerpo invita a todas sus fiestas
Cuando los estrógenos empiezan a bajar la música, el resveratrol sube al escenario: calma sofocos, protege huesos y mantiene la mente con la luz encendida. Todo con el respaldo de ensayos clínicos (y sin obligarte a beberte la bodega entera).
1. ¿Qué es el resveratrol… y por qué habla tu mismo idioma hormonal?
Es un polifenol que la vid, los cacahuetes y algunas bayas fabrican como chaleco antibalas vegetal. En nosotras actúa como antioxidante y fitoestrógeno suave: se acopla al receptor de estrógeno para que el cuerpo no note tanto la “bajada de volumen” propia de la menopausia. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
2. Beneficios que la ciencia ya ha puesto negro sobre blanco
| Área clave | Lo que vieron los estudios |
|---|---|
| Sofocos & bienestar | En el ensayo RESHAW (75 mg de trans-resveratrol, 2×/día, 24 meses) disminuyeron los sofocos y mejoró la calidad de vida global de las participantes. (veriteresveratrol.com, pubmed.ncbi.nlm.nih.gov) |
| Mente despierta | El mismo protocolo elevó un 33 % el rendimiento cognitivo y mejoró el flujo sanguíneo cerebral +12 %. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov, sciencedirect.com) |
| Huesos fuertes | + densidad mineral ósea en columna y cuello femoral tras 12 meses; riesgo de fractura a la baja. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov) |
| Corazón elástico | +23 % en la dilatación mediada por flujo (FMD), indicador de arterias flexibles, con 75 mg diarios durante 6 semanas. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov) |
| Metabolismo afinado | Mejora de sensibilidad a la insulina y menor resistencia en mujeres con prediabetes. (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov) |
3. ¿Cómo lo consigue?
- Escudo antioxidante – Apaga radicales libres antes de que dañen colágeno, ADN y neuronas. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
- Óxido nítrico en ON – Relaja los vasos y mejora la microcirculación (hola, cerebro oxigenado). (pubmed.ncbi.nlm.nih.gov)
- SIRT1 activada – La proteína apodada “botón de longevidad” que imita parte de los efectos de una dieta hipocalórica, sin contar almendras. (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
4. ¿Y la dosis realista?
- Trans-resveratrol ≥ 75 mg/cápsula (el isómero con mejor biodisponibilidad).
- Objetivo de referencia: 150 mg/día, continuados ≥ 12 semanas para notar cambios tangibles (los grandes ensayos llegaron a 24 meses). (pmc.ncbi.nlm.nih.gov)
- Tómalo con el desayuno: una fuente de grasa buena (aguacate, AOVE) potencia su absorción.
- Complementos de lujo: vitamina D, K2 y magnesio trabajan en equipo para huesos y músculo.
Comer uvas y chocolate es delicioso, pero alcanzar 150 mg implicaría 75 kg de uva o 30 botellas de vino al día. Tu hígado ya hizo las maletas.
5. Temas a considerar
- Anticoagulantes, terapias hormonales o diabetes tratada: coméntalo con tu médico; el resveratrol también sabe opinar en esos caminos metabólicos.
- Intestino sensible: dosis > 500 mg/día pueden dar guerra digestiva. Mantente en el rango clínico de 75–200 mg.
6. Preguntas que siempre nos hacemos
- ¿Engorda?
No. Calorías ≈ 0. Lo que engorda es el vino donde a veces lo confundimos. - ¿Vale cualquier “resveratrol” del súper?
Busca el apellido “trans-” y procedencia controlada (Polygonum cuspidatum o fermentación certificada). Sin eso, la potencia puede quedarse en aperitivo. - ¿Sirve también para ellos?
Sí. Mejora la sensibilidad a la insulina y la salud vascular en hombres.
7. Llévalo al día a día
- Muévete: fuerza + cardio moderado realzan el impacto óseo y cardiometabólico.
- Proteína de calidad: legumbres, pescado azul, huevos. Tu colágeno lo agradecerá.
- Descansa: 7-8 h; sin sueño ni el mejor suplemento rinde al 100 %.
8. Para llevar en el bolsillo
El resveratrol no es un pase VIP a la inmortalidad, pero sí un gestor de mantenimiento premium a partir de los 50: enfría sofocos, refuerza hueso, despeja la mente y mantiene las arterias en modo “manguera nueva”. Todo ello validado por estudios sólidos y sin obligarte a vivir entre barricas.
Menopausia por Histerectomía: ¿Qué es? Tratamiento Ginecología
La Menopausia Quirúrgica: Todo lo que necesitas saber
La menopausia quirúrgica ocurre en mujeres en edad fértil tras una histerectomía (extirpación del útero) y ooforectomía (extirpar los ovarios), o solo de los ovarios. Esta cirugía provoca el cese inmediato de los períodos menstruales al detener los períodos y provocar cambios hormonales abruptos. A diferencia de la menopausia natural, que ocurre gradualmente permitiendo al cuerpo adaptarse, la menopausia quirúrgica provoca una interrupción abrupta de la función ovárica y, por ende, una aparición repentina de síntomas menopáusicos.
Síntomas Inmediatos: Sofocos
Los síntomas iniciales incluyen sofocos, trastornos del sueño, sudoración excesiva, dolores de cabeza, mareos, ansiedad, irritabilidad, depresión y disminución de la libido. Los sofocos, particularmente, son preocupantes en la menopausia quirúrgica. Estos pueden durar de 30 segundos a 20 minutos y pueden ocurrir hasta 50 veces al día.
Las consecuencias físicas y emocionales de estos síntomas pueden afectar significativamente la calidad de vida, aumentando el riesgo de problemas de salud y la necesidad de apoyo emocional y seguimiento médico.
Síntomas Tardíos
Entre uno y dos años después de la cirugía, pueden surgir cambios corporales debido a niveles bajos de estrógenos, como piel seca y arrugas profundas, uñas quebradizas, pérdida de brillo y caída del cabello. Además, la sequedad vaginal, el aumento del colesterol en sangre, y un mayor riesgo de osteoporosis son comunes. Un estudio revela que estos síntomas tardíos, como la sequedad vaginal y el aumento del colesterol, son más prevalentes en mujeres con menopausia quirúrgica.
Tratamientos para la Menopausia Quirúrgica
1. Terapia Hormonal Sustitutiva (THS): Reemplaza los estrógenos que normalmente producen los ovarios, reduciendo los sofocos, la pérdida de colágeno y la sequedad vaginal. Sin embargo, conlleva riesgos como un leve aumento en la posibilidad de accidentes cerebrovasculares. Es importante consultar a un médico para obtener recomendaciones sobre la terapia hormonal sustitutiva y otros tratamientos.
2. Tratamientos Farmacológicos Alternativos a la THS: Incluyen el uso de antidepresivos para reducir sofocos, medicamentos para la presión arterial y anticonvulsivos. Estos pueden tener efectos secundarios indeseados, por lo que su uso es limitado.
Conclusiones
La menopausia quirúrgica es una condición que afecta significativamente la calidad de vida de muchas mujeres. Aunque los tratamientos disponibles pueden aliviar algunos de los síntomas, es fundamental una comprensión completa de las opciones y sus riesgos. Consultar con profesionales de la salud y buscar asesoramiento farmacéutico es esencial para manejar esta etapa de manera efectiva y segura.









